Este relato lo publico en el blog "Esta noche te cuento"
Por fin había convencido a su marido para hacer algunos cambios en casa.
Pequeños cambios para dar otro aire, más fresco, a su vivienda.
Empezaron por el cuarto de baño. Por la gran bañera, ni el matrimonio ni los hijos
tomaban ya nunca un baño, una ducha rápida era su pauta. Fue sustituida por una
moderna plataforma y una preciosa mampara de cristal translúcido, y el
lavabo también, por uno de cristal de
alegre color malva. Un conjunto precioso, tan nuevo como elegante. Podría
pasarse el día entero en ese cuarto de baño, mirándose al espejo. Porque el
espejo también era nuevo.
No
sabía por qué, pero pasaba horas mirándose. Su reflejo era perfecto. Cualquiera
que fuese la ropa elegida, siempre le sentaba más que bien. Se maquillaba como
siempre, pero ahora el resultado era espectacular. Sonreía y la imagen devuelta
era irresistible. No había nada mejor que contemplarse, allí en el espejo.
- Buenos días
agentes, no me miren así, estoy destrozado. No ha sido fácil tener que
llamarles, pero era la única manera que se me ha ocurrido para sacar a mi mujer
del baño, lleva dos días enteros sin salir, así, mirándose al espejo…
©Asun23 de mayo de 2013


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