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Mi otro blog

Espero os gusten los pequeños relatos que compartiré, así como lo que me ronde por la cabeza y me parezca importante compartir.


Ilusión

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Que la ilusión nos acompañe todos los días del año.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Un reto que debo conseguir


Esta semana con motivo del día internacional de las Personas Sordas, el 25 de septiembre

He recordado y sentido ansiedad al pensar en:
Otra de las cosas que no puedo quedarme sin aprender es el lenguaje de signos, llevo años mostrando interés por este colectivo, y aún no he visto cumplido este deseo.
Me parece algo mágico contemplar una conversación entre dos o más personas que se comunican en lengua de signos.
Yo la verdad le veo muchas más ventajas que inconvenientes. Lo comprobé un año en el que momentáneamente fui muda.
Desarrollé mi propio lenguaje de signos con mi marido e hijos, y tengo que reconocer que estos últimos me obedecían más instantáneamente que cuando les soltaba cuatro gritos. Y además a distancia, simplemente con tener contacto visual, les decía todo, independientemente de que se encontraran muy lejos, o hubiera especial ruido en el ambiente. Y con la ventaja de que nadie más sabía lo que nos estábamos diciendo.

A mí me encantó la experiencia, por eso estoy deseando cumplir este sueño: aprender el auténtico LENGUAJE DE SIGNOS.

®Asun 29 de septiembre de 2012 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La llegada del otoño


  La llegada del otoño es siempre para mi, repentina e inesperada. Algo totalmente ilógico, pues desde la más tierna infancia hemos aprendido las estaciones de año: Primavera, Verano, Otoño e Invierno.
     Pero es inevitable, de repente un día me levanto con una oscuridad inusual, es la hora de todos los días y aún no ha amanecido. Y los árboles del parquecillo de enfrente de casa se mueven en una danza alocada muy distinta a esa perezosa quietud a la que me habían acostumbrado durante la canícula.
     Salgo a la calle y mis pies todavía casi descalzos en las sandalias veraniegas, notan una desagradable humedad, ha empezado a caer una mansa lluvia, mansa pero fría, y sus gotitas se clavan como diminutos alfileres en la piel, que añora la calidez del sol y su caricia festiva.
     A media mañana, compruebo que no solo se ha nublado el día, sino mi ánimo, parecen haberse apagado las luces de la fiesta, y los ecos de las risas despreocupadas y veraniegas, son ya solo ecos.
     El alma se encoje un poquito sobre sí misma y suspira satisfecha, ya ha aceptado el encuentro con la sosegada tranquilidad, un poquito melancólica, que le trae la nueva estación. Y se despereza respirando el aire fresco inundado de nuevos olores, a lejanas tierras mojadas, y se abre a nuevos sonidos, los de hojas que caen lentamente y crujen bajo pisadas rápidas.
     La llegada del otoño, es siempre para mi repentina e inesperada, pero es como la vuelta a casa después de largos meses de viaje, no recordabas lo mucho que te gusta estar allí, pero cuando has llegado no sabes como pudiste estar lejos. Igual que el otoño, no recordaba sus sensaciones, pero en cuanto me envuelven, sé cuánto las echaba de menos.


Asun© 26 de septiembre de 2012

martes, 18 de septiembre de 2012

Réquiem


Hay días que inesperadamente llega una noticia que te hace detener. Te saca de tu espiral de rutina, te hace pensar y recordar acontecimientos que cambiaron el rumbo de la historia, y que sucedieron gracias a personas entregadas, valientes, que se olvidaron de sí mismos en muchas ocasiones, a favor del interés de otros, de otros a los que ni siquiera conocían, o simplemente para alcanzar el sueño de un país mejor.
Hablo en este caso de Santiago Carrillo, y aunque hay opiniones encontradas, acerca de su papel en nuestra guerra civil, está claro que en aquella contienda, nadie tuvo una actuación ejemplar, porque una guerra civil es lo que es, enfrentarse hasta la muerte habitantes del mismo país, y ambos desde un lado o desde el otro, buscan y están convencidos, lo mejor para su patria.
     Y los que no hemos vivido aquella guerra tenemos noción de ella a través de lo que nos contaron nuestros padres, y ellos a través de lo que vivieron, siendo apenas niños. Y lo que vivieron fue casi fruto de la casualidad, la casualidad que llevó a unos hombres a luchar en un bando o en otro. En mi caso mis abuelos materno y paterno, eran del mismo pueblo y tuvieron suerte contraria, uno era “ganador” y otro no. Por eso aunque ambos tuvieron en común tener que salir de la miseria, no fue igual para los dos.
Pero si queremos terminar de una vez por todas con la separación de nuestras dos Españas, debemos aparcar estos recuerdos.
     Y tenemos que ser capaces de reconocer que hoy con el fallecimiento de este hombre, Santiago Carrillo, se nos ha ido una persona fundamental e irrepetible de nuestra historia.
     Desde aquí mi recuerdo.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Equipo Paralímpico Español


    Hoy quiero hacer desde aquí un reconocimiento. Espero y creo que ellos tendrán muchos y merecidos reconocimientos, pero desde aquí les demuestro mi admiración y mi cariño por lo que me han hecho sentir.
Estoy hablando de los deportistas paralímpicos, de todos los países, pero claro, al ser yo española, tengo un poquito más cerca a los míos, los de España.

    Y además porque he tenido la suerte de verlos a todos, tan jóvenes, tan guapos, tan llenos de vida, y por su puesto tan orgullosos, y hasta he tenido en mis manos alguna de sus medallas.
¡Qué sensación!, lo primero decir que son bastante pesadas, literalmente, pesan casi medio Kilo cada una, y tienen un buen tamaño. Nada que ver con esas que tenemos en casa, que hemos ganado en alguna carrera popular, o en las fiestas de nuestro pueblo.

     Nada que ver, estas eran de verdad, las auténticas, las que hemos visto ganar con tanto esfuerzo y con tanta emoción, con lágrimas en los ojos, ellos porque ven una recompensa a tanto entrenamiento y superación de dificultades. Y lágrimas mías, porque sin poder evitarlo me emociono al sentir que la vida siempre merece la pena, seamos como seamos, cada uno con sus diferentes capacidades, todos tenemos un sitio.

    Y estos jóvenes lo tienen en lo más alto del podio, pero no solo de los podios olímpicos sino del podio de su vida.

¡¡ Un fuerte aplauso para vosotros!!